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El Juego es importante
El juego es donde los niños aprenden a estar en control de sus propias vidas, es el único lugar en el que verdaderamente llevan las riendas de ésta. Si se lo quitamos, les robamos también la oportunidad de aprender a controlar su propia vida. En el juego es donde aprenden a solucionar sus problemas y aprenden que el mundo no es un lugar tan aterrador después de todo. El juego es donde experimentan la alegría, y aprenden que el mundo no es tan deprimente después de todo. El juego es donde aprende a llevarse bien con sus compañeros y ver desde otros puntos de vista, practican la empatía y superan el narcisismo. El juego es, por definición, creativo e innovador. Por supuesto, si les quitamos el juego, todas esas cosas disminuirán.
La puerta abierta
Estos primeros intentos [...] para conectar con alguien [...], esperando a que el terapeuta responda a su deseo no formulado y acuda por sí mismo, me parecen llenos de ternura, de dolor y de belleza, porque bella es, para mí, toda demanda de amor.
J. Coderch (2014)


Escribidurías. Rapsodia de una identidad
"Me siento como un caminante de corcheas, un wanderer, que en el propio caminar se ha ido transfigurando sin lograr llegar a un puerto final, un exilado, finalmente, es decir alguien que está marcado por aquellos problemas de identidad. ¿Quién soy cuando nadie me desea? ¿Qué comienzo a ser cuando el desgarro me marca el costado? ¿Cómo me llamo cuando el abismo amenaza?"
Arnoldo Liberman, 2010
Licenciado Vidriera
[...] Y, aunque le hicieron los remedios posibles, sólo le sanaron la enfermedad del cuerpo, pero no de lo del entendimiento, porque quedó sano, y loco de la más estraña locura que entre las locuras hasta entonces se había visto. Imaginóse el desdichado que era todo hecho de vidrio, y con esta imaginación, cuando alguno se llegaba a él, daba terribles voces pidiendo y suplicando con palabras y razones concertadas que no se le acercasen, porque le quebrarían; que real y verdaderamente él no era como los otros hombres: que todo era de vidrio de pies a cabeza.
[...] Decía que le hablasen desde lejos y le preguntasen lo que quisiesen, porque a todo les respondería con más entendimiento, por ser hombre de vidrio y no de carne: que el vidrio, por ser de materia sutil y delicada, obraba por ella el alma con más promptitud y eficacia que no por la del cuerpo, pesada y terrestre.
Pidió Tomás le diesen alguna funda donde pusiese aquel vaso quebradizo de su cuerpo, porque al vestirse algún vestido estrecho no se quebrase; [...].
Migues de Cervantes, 1613.


Nuestro cuerpo no sabe estar en silencio...
El que tenga ojos para ver y oídos para oír se convencerá de que los mortales no pueden guardar ningún secreto. Aquel cuyos labios callan, se delata con las puntas de los dedos; el secreto quiere salírse por todos los poros. Y por eso es muy posible dar cima a la tarea de hacer consciente lo anímico más oculto.
Sigmund Freud (1905)